BODEGA

Emergiendo de la tierra, siguiendo el estilo arquitectónico que simula el plegamiento del cual aflora el edificio, nuestra bodega está pensada para ofrecer una experiencia sensorial y novedosa a los visitantes.

NUESTRA BODEGA

Los principios sobre los que construimos nuestro proyecto son: RESPETO POR LA NATURALEZA, INNOVACIÓN Y TECNOLOGÍA.

Cuenta con un sector destinado al Enoturismo en la planta alta de la misma, con capacidad para 30 personas que tiene vista panorámica a la Cordillera de los Andes y balconeo a la sala de tanques y de barricas.
Además, es amigable para personas con dificultad de desplazamiento. Por otro lado, en la planta baja se encuentra la sala de degustación, equipada con una sofisticada instalación multimedia para brindar una EXPERIENCIA SENSORIAL ÚNICA.
Para reforzar el concepto de sustentabilidad que buscamos aplicar, apostamos por las energías renovables. En este sentido, en la bodega contamos con la instalación de paneles solares que contribuirán a disminuir el uso de energía eléctrica. Esto es un paso más a favor de la sostenibilidad.

FORMA, FUNCIÓN Y SÍNTESIS, INTEGRACIÓN AL PAISAJE, AUSTERIDAD Y ELEGANCIA, forman parte de un mismo concepto arquitectónico que define a ANAIA WINES.

MATES DE CONCRETO

Nuestros Mates de concreto son únicos en el mundo.

Estas ánforas diseñadas por nuestro equipo, nos permiten criar y fermentar vinos de una forma particular. En ellos los sólidos y líquidos permanecen en contacto de forma constante gracias su inclinación de 60 grados.

Esta tecnología de clase mundial y absolutamente innovadora, nos permite elaborar vinos sin someterlos a ningún tipo de estrés.

La utilización de roble se realiza a través de microvinificaciones y/o crianza en barricas y fudres de roble francés de 500 litros y 4.500 litros respectivamente, con el objetivo de moderar su intervención en el proceso enológico. Estas son utilizadas en las líneas Gran Anaia y Grand Assemblage.

MATES DE CONCRETO

Nuestros Mates de concreto son únicos en el mundo.

Estas ánforas diseñadas por nuestro equipo, nos permiten criar y fermentar vinos de una forma particular. En ellos los sólidos y líquidos permanecen en contacto de forma constante gracias su inclinación de 60 grados.

Esta tecnología de clase mundial y absolutamente innovadora, nos permite elaborar vinos sin someterlos a ningún tipo de estrés.

La utilización de roble se realiza a través de microvinificaciones y/o crianza en barricas y fudres de roble francés de 500 litros y 4.500 litros respectivamente, con el objetivo de moderar su intervención en el proceso enológico. Estas son utilizadas en la línea Gran Anaia y Grand Assemblage.

Ofrecemos una EXPERIENCIA MULTISENSORIAL a los turistas quienes, deseosos de vivir una propuesta novedosa, encontrarán diferentes espacios para disfrutar de los vinos. Se priorizarán interacciones donde el visitante pueda participar de actividades lúdicas, mientras degusta los vinos y disfruta de una jornada irrepetible e inolvidable.